10 abril, 2019

Como madre me doy cuenta de…

que significa ser buena madre

La conciencia es uno de los grandes descubrimientos, los filósofos y pensadores occidentales como Descartes o Kant hablaban de la capacidad del individuo de conocerse a sí mismo. Mas tarde esta idea evoluciono a algo mas potente como es  la idea de la conciencia del aquí y ahora, del “darse cuenta”,  y esto viene más desde las filosofías orientales. Estas filosofías y el conocimiento de ellas nos han aportado muchas cosas y conceptos que ahora en occidente buscamos desesperadamente. La relajación , la meditación, la búsqueda de uno mismo… todas estas actividades, que engloban lo que llamamos el “crecimiento personal”, están en auge. ¿Porque? Por la necesidad de buscar un poco más de tranquilidad en esta sociedad tan competitiva e individualista. Todas estas filosofías y maneras de vida nos están aportando herramientas para poder lidiar con nuestro día a día. Un día a día que los medios de comunicación llenan de miedo, un día a día que aunque en apariencia la gente no tiene ningún problema, estamos cansados. Porque la apariencia hoy en día tiene un gran importancia; tanto la física como la que mostramos al mundo. No hay mas que ver la función de todas las redes sociales: mostrar al mundo lo mejor de ti. Una necesidad de que los otros vean que estas genial y que tienes una vida estupenda mientras que la realidad es otra, porque estamos llenos de rencores, miedos, inseguridades y tenemos una gran incapacidad para comunicarnos. En la era de las redes sociales y la comunicación, la verdadera comunicación, la comunicación mas profunda brilla por su ausencia.

Y esto es lo que nos pasa a las madres también. Muchas veces mostramos al mundo una realidad que no se ajusta a nuestro día a día. A veces queremos hacer ver que podemos con todo y más y que no tenemos el derecho de quejarnos porque la maternidad nos parece dura. Me acuerdo de varias conversaciones con madres diciendo: ¿pero esto no es lo que me habían contado?” refiriéndose por supuesto, a lo duro que se les hace el día a día y que no se ajustaba a lo que les habían dicho o lo que habían visto. Sé la frustración que se siente en ese caso. Hemos visto a nuestras madres lidiar con situaciones más duras y nunca les hemos oído quejarse y nosotras en cambio lo que diríamos seria:”NO PUEDO MAS!!, DEJARME EN PAZ!!”, pero nos lo reservamos.

Con todo esto, y para poder ser mas coherentes con lo que transmitimos y lo que sentimos realmente, creo que es importante que empecemos a sincerarnos con nosotras mismas y a darnos cuenta de lo que nos pasa realmente en este proceso que es precioso y duro a la vez. Utilicemos toda la sabiduría que tenemos y apliquemos las herramientas que nos han enseñado y así, con esta mezcla tan poderosa, podremos vivir más en armonía con lo que somos, también aceptando lo que somos claro.

Una herramienta básica en la terapia Gestalt y que nos ayuda a darnos cuenta de los miedos que tenemos, de cómo gestionamos las cosas, de lo que nos sienta mal o nos hace daño, de las inseguridades que tenemos es, “el darse cuenta”, el tomar conciencia de las cosas. Porque al tener tanta información, sobre todo lo que hacemos es, desconfiar de lo que sentimos y somos, perdemos nuestra propia seguridad y nos valoramos muuuuyyyy poquito. Como madres nos fiamos de lo que los otros nos digan y dejamos de confiar en lo que nosotras sabemos. En lo que generación tras generación se ha ido haciendo y que nosotras hemos mamado. Tenemos que tener esa fuerza y ese poder de creer en lo que hacemos, poniendo conciencia podemos hacerlo. Poner conciencia significa fijarnos en cada momento como estamos, a nivel emocional, mental y físicamente. Estas tres vertientes son las que nos dan pistas para conocer que nos pasa en realidad.

El darse cuenta es una herramienta que utilizamos en los cursos y que simplemente se trata de poner atención a todo lo que pasa aquí y ahora, estar atenta al cuerpo, la respiración, a los mensajes que te dan…

En Gestalt se habla de la figura y el fondo, la figura es aquello que destaca en nosotras cada vez y el fondo todo lo demás. La figura nos da la pista para saber aquello que tenemos que resolver porque sino no pasara al fondo, al lugar tranquilo donde se queda resuelto. Por ejemplo: cuantas veces nos ha pasado llegar a casa y tener ganas de mear pero como el peque está llorando, le tenemos que dar el pecho, tenemos que hacer la cena… al final meamos de ahí a 2 horas. Hasta que no meamos esa sensación no se va, esta como figura. Cuando ya meamos esto pasa al fondo hasta que otra necesidad nos reclame.

Así que ponte en marcha!!! Pon conciencia en lo que te hace daño tanto física, mental o emocionalmente, cuando te des cuenta de las cosas, sin necesidad de cambiar nada, solo tener conciencia de ellas nos ayuda mucho a conocernos.

Si te interesa indagar en este tema apúntate a mi curso: “”, aprenderás varias herramientas como esta y otras, y conseguirás conocerte más para valorarte mejor.